PINNA FIDELIS

PINNA FIDELIS
Bodegas PINNA FIDELIS, homenajen a su localidad de origen: Peñafiel, nace en 2001 como fruto de la pasión vitivinícola de unos amantes de esta tierra situada en el corazón de la Ribera del Duero. La tradición centenaria de PINNA FIDELIS dentro de los vinos de la Ribera del Duero, heredada de padres a hijos y marcada por el carácter de la variedad Tinta del País, encontró así un nuevo camino para acercar al consumidor unos caldos de excelente calidad con una producción innovadora de vinos jóvenes, robles y crianzas capaz de satisfacer los paladares más exigentes. Nuestro saber hacer, que se extiende a lo largo de más de 15 añadas, nace de un mismo equipo humano que nos acompaña desde nuestros inicios. A todo ello, unimos una filosofía de elaboración basada en la sencillez.

Productos de la marca PINNA FIDELIS

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El viñedo se sitúa mayoritariamente en una franja estrecha de este a oeste, de unos 5 o 6 km de anchura perpendicular al Río Duero y que abarca unos 15 km de longitud de norte a sur. Por tanto, hay viñedos en los páramos del sur del Duero, en la zona de Fompedraza y Canalejas, y en zonas más bajas, en las laderas que conducen a Peñafiel. Hacía la zona norte, los viñedos se sitúan en zonas bajas, cercanas al Duero, en Peñafiel, Pesquera y Bocos; y continúan hacia el norte, en las laderas de Pesquera, Piñel de Abajo y en el extremo norte, Piñel de Arriba. Los viñedos de Páramo, Ladera y Vega cercana al Duero, permiten obtener uva con características diferentes, que a su vez aportan propiedades singulares a los vinos jóvenes, robles y crianzas. La característica general en todos los viñedos es que están situados en terrenos pobres, es decir, con muy poca materia orgánica, y alto contenido calizo, lo que dificulta la producción de otros cultivos. La viña subsiste gracias a un buen enraizamiento, ya que el suelo lo permite, y posibilita la subsistencia de la planta, aún en años de mucha sequía. Los terrenos en general tienen muy limitada la posibilidad de riego; la mayor parte de los viñedos son, por tanto, de secano. De forma general, las vegas son mayoritariamente cascajos de canto rodado o incluso de arena. Los viñedos de páramo, con mayor o menor contenido en arcillas, son, o bien terrenos blancos, de tierra muy caliza, o bien cascajos de piedra caliza irregular. En los páramos se obtiene uva de maduración más lenta, más frutal y de mayor acidez; en las Vegas de cascajo, dan vinos muy concentrados y con alta acidez; y las laderas dan uva de maduración más temprana, y, finalmente, vinos con buena estructura, pero con menor acidez.